- Bitcoin aumentó un 7,36% en julio de 2026, recuperándose de su peor mes en la historia.
- Ethereum subió un 18,5%, marcando solo la quinta vez que termina julio positivamente.
- El Índice de Miedo y Codicia sigue en la zona de miedo, reflejando la cautela de los inversores.
- Factores macroeconómicos, como tasas de interés estables y una inflación en desaceleración, contribuyeron a la recuperación del mercado.
- Los flujos de inversión en ETF de criptomonedas volvieron a ser positivos después de ocho semanas de salidas.
Recuperación del Mercado de Criptomonedas: Bitcoin y Ethereum Aumentan Tras un Difícil Junio
En julio de 2026, el mercado de criptomonedas mostró signos de recuperación tras un duro junio. Tanto Bitcoin como Ethereum experimentaron un crecimiento notable, superando las pérdidas anteriores. Según los datos de CoinGlass, Bitcoin aumentó un 7,36%, cerrando julio en territorio positivo por décima vez en su historia.
Puntos Destacados del Rendimiento
Ethereum también disfrutó de un aumento sustancial del 18,5%. Este incremento es significativo ya que marca solo la quinta instancia en que Ethereum termina julio en alza.
A pesar de estas ganancias, el sentimiento del mercado sigue siendo cauteloso. El Índice de Miedo y Codicia actualmente se sitúa en 33 puntos dentro de la zona de miedo, una caída desde el nivel de 54 puntos de la semana pasada, que indicaba codicia.
Factores Detrás de la Recuperación
La recuperación parcial del mercado de criptomonedas puede atribuirse a varios factores macroeconómicos:
- La Reserva Federal de EE.UU. mantuvo su tasa de interés base entre el 3,5% y el 3,75% a finales de julio.
- Los datos de inflación en EE.UU. revelaron una desaceleración del IPC al 3,5%, lo que brindó apoyo a activos de riesgo como las criptomonedas.
- Después de ocho semanas consecutivas de salidas, los ETF estadounidenses basados en Bitcoin y Ethereum volvieron a ver entradas de capital netas.
Durante este período del 6 al 10 de julio, los inversores inyectaron $197.4 millones en fondos de Bitcoin con una tendencia positiva continua durante dos semanas más.
Precaución en Medio de Señales Positivas
A pesar de estas señales positivas, los analistas siguen siendo reacios a declarar una recuperación completa del mercado por ahora. Los informes de Glassnode indicaron que Bitcoin está experimentando una fase de consolidación después de su repunte de precios.
Además, Santiment registró compras activas de grandes tenedores conocidos como “ballenas”. Las billeteras que tienen entre diez BTC y diez mil BTC adquirieron casi diecinueve mil setecientos BTC en ocho días.
Mientras tanto, CryptoQuant observó reservas decrecientes en intercambios centralizados con alrededor de trescientos setenta y cuatro mil BTC pasando a ser tenencias a largo plazo, una señal histórica que apunta hacia esfuerzos de acumulación entre los inversores.
Niveles de Actividad del Mercado
Sin embargo, los volúmenes de negociación al contado siguen siendo bajos, alcanzando sus niveles más bajos desde tiempos de mercado bajista cuando todavía tenía solo veintitrés años. En Binance, el volumen mensual cayó significativamente, de doscientos cuarenta y seis mil millones de dólares al final del año a solo treinta y cinco mil millones de dólares, indicando una actividad reducida entre los participantes en general a pesar de los recientes aumentos vistos en otros lugares a lo largo de la economía más amplia también.
Mientras los expertos debaten las perspectivas futuras, hay opiniones divergentes sobre hacia dónde pueden dirigirse las cosas tanto a corto como a largo plazo. Grayscale cree que el ciclo bajista podría concluir en otoño, siempre que persistan condiciones económicas estables y no haya más movimientos de endurecimiento monetario por parte del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), mientras PlanB sugiere que la valoración máxima alcanzada en la cima de ciento veintiséis mil dólares no es necesariamente el pico del ciclo actual, prediciendo un crecimiento potencial que podría llegar al medio millón de dólares en algún momento durante el período que abarca de veintiséis a veintiocho años, aunque reconoce la posibilidad de una caída temporal por debajo de cincuenta y tres mil antes, lo cual sigue siendo un escenario probable que merece ser considerado cuidadosamente en adelante.
